"El
estándar MSX, se creó en 1983 como un intento
de unificar diferentes fabricantes de componentes electrónicos
y ordenadores en un único estándar en el que
primase sobre todas las cosas la total compatibilidad entre
ellos. Se trataba de una muy buena idea que a priori parecía
ser todo un éxito mundial. Sin embargo, la repercusión
a nivel internacional del estándar fue bastante dispar.
Aunque
el MSX tuvo éxito en Japón, de donde era originario,
aquí en España malvivía en compañía
de sus competidores, Spectrum y Amstrad. Las compañías
europeas no le dieron el apoyo que un estándar informático
necesita para poder avanzar. Las novedades en software y hardware
casi eran exlusivamente japonesas y venían a nuestro
país a través de importación. La distribución
de los productos tanto de hardware como de software para MSX
aquí fue caótica. Hubieron muchas compañías
que salieron a la luz, pero pronto el miedo o el fracaso en
los planes económicos se cebaron con ellas y cerraron
sus puertas, dejando a los usuarios abandonados a su suerte.
Incluso la revista que proclamaba a los cuatro vientos su fidelidad
al estándar, finalmente sucumbió también.
En definitiva, a los usuarios no nos quedó otro remedio
que agruparnos en clubs o grupos de desarrollo para suplir esa
falta de apoyo que teníamos. Estos clubs lucharon contra
viento y marea y consiguieron reflotar el sistema a nivel interno,
ya que fuera poco se quería saber nada del MSX.
El
MSX a pesar de estar basado en un procesador Zilog Z-80 dio
como resultado varias generaciones de ordenadores con diferentes
capacidades gráficas y sonoras. Así nació
la segunda generación de MSX (MSX2) y luego una mejora
del mismo con nuevos chips gráficos y sonoros que le
daban aún más espectacularidad, equiparándose
al, por aquel entonces superpotente, AMIGA. La cosa no quedó
aquí y aún hubo tiempo para sacar una nueva generación:
MSX Turbo-R con la novedad de dos procesadores, uno de los cuales
(R800) era capaz de trabajar a 7.14 Mhz. Esta generación
llegó cuando el MSX estaba prácticamente muerto
en Europa, y no digamos España
Yo
no tuve la fortuna de conocer al estándar MSX hasta el
año 1988 cuando mi padre me compró mi primer MSX
(concretamente un MSX2) con muchos sacrificios pues le costó
un dineral (130.000 pesetas de las de entonces). Enseguida me
encontré con un ordenador que servía para casi
todo. Con él se podía hacer muchas más
cosas que simplemente jugar y programar en BASIC o ensamblador.
Tenía cantidad de buenos juegos, paquetes ofimáticos,
aplicaciones de dibujo, digitalización, musicales, etc.
Era el ordenador doméstico ideal.
En
mi opinión, el MSX tenía un potencial superior
a sus competidores de 8 bits de la época: Solamente tenéis
que comparar los gráficos de algunos cartuchos megarom
japoneses con los de producciones europeas para Amstrad, Spectrum
o Commodore. Muchos de los juegos de Konami incluían
un chip especial de sonido polifónico en 8 canales (SCC
Sound Chip Creador) que aumentaba la calidad de sonido exponencialmente.
Si hablamos de MSX2, MSX2+ o MSX Turbo la calidad de los videojuegos
aún era mayor. Muchos de los juegos que se editaron para
estas máquinas (especialmente MSX2+ y MSX Turbo R) competían
en calidad gráfica y de sonido con el superpotente Commodore
AMIGA. Se notaba que estos juegos japoneses estaban hechos con
cariño por el MSX. Por supuesto que hubieron juegos europeos
(y por ende españoles) que rebosaban calidad. Sin embargo
los casos fueron demasiados, desgraciadamente.
No
se trata de comparar, pero sí de ser justos y de reconocer
que el MSX en su momento, no fue apoyado por las compañías
de desarrollo de software y hardware europeas, a pesar de las
capacidades de estas máquinas. ¿Qué fue
lo que pasó? Pues en mi opinión, creo que los
MSX en general eran ordenadores caros (lógico en el caso
de los importados), a pesar de que algunos modelos se fabricaron
en Europa. Esto motivó que casi nadie tuviera uno en
su casa, por lo que la ganancia económica de las compañías
de software no justificaba un esfuerzo extra para apoyar al
estándar; lógico por otra parte, ya que ninguna
compañía trabaja para perder dinero. Esta situación
provocó que en España el 90% de los videojuegos
fueran conversiones directas desde Spectrum, siendo un poco
más bajo ese porcentaje para los juegos publicados fuera
de nuestras fronteras. Solamente Holanda y Brasil se mantuvieron
"fieles" al estándar y publicaron bastantes
videojuegos de calidad, específicos para las características
del MSX.
Por esta razón algunos usuarios de MSX tenemos recelo
a la mayoría de videojuegos que se produjeron dentro
de nuestras fronteras europeas, ya que no explotaban al máximo
las cualidades de nuestras máquinas. Hay un dicho que
dice que nadie es profeta en su propia tierra, pero en el caso
que nos ocupa, el MSX sí que fue un Dios en su país
natal: Japón
by Konamito
(24/04/2006)
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